IONIZACIÓN ATMOSFÉRICA
Estudios científicos en biometeorología
indican que el equilibrio iónico atmosférico
es un factor determinante de la calidad del aire.
Los iones pequeños (0,5 - 3 nm) son los más
significativos a nivel biológico.
El exceso
de iones positivos, producido por la contaminación
química y electromagnética, es causa
de estrés, al estimular la serotonina y noradrenalina,
y puede producir insomnio, migrañas, agotamiento,
hipertensión, puede ser causa de depresión
y agravar el asma y las alergias respiratorias.
El aire sano y equilibrado eléctricamente
contiene entre 1.500 – 2.000 iones/cm3, con
una proporción de 4 iones negativos y 5 positivos.
Sin embargo una mayor cantidad de iones negativos
mejora la calidad ambiental, elimina las partículas
en suspensión del aire (polen, polvo, ácaros,
bacterias) y tiene efectos neurobiológicos
muy positivos, induce el relax, y favorece la secreción
de melatonina (sueño-regeneración
celular). Una alta concentración de iones (20.000 – 400.000
iones/cm3) tiene usos terapéuticos y clínicos
(quirófanos, UCI, UVI, neonatos), la ionización
negativa en el entorno de trabajo reduce el absentismo
e incrementa el confort ambiental y el rendimiento
laboral. |