LAS LÁMPARAS DE PIEDRAS DE SAL
¿ De dónde procede su sal?
La sal con la que se "fabrican" nuestras lámparas se obtiene a partir de rocas salinas. Éstas se calcula que pueden llegar a tener unos 250 millones de años y por ello, son extraídas mediante procedimientos cuidadosos y artesanales. Se extraen en un intervalo de profundidad que va desde los 700 a los 110 metros, ya que en esta profundidad se mantienen intactos los beneficios naturales que lleva consigo la sal milenaria. Además, de esta forma se garantiza la no emisión de contaminación tóxica.

A parte de su elegancia estética y de su cálido color rojo-anaranjado, las lámparas de sal nos ofrecen sus propiedades físico-químicas que inciden positivamente en nuestra salud.

Situadas cerca de un monitor o televisor, estas absorven la perjudicial radiación que estos emiten. Sus propiedades cromáticas son rejuvenecedoras afectando a nuestra salud con un efecto positivo: el color rojo representa el vivo, el naranja es revitalizante y el color amarillo simboliza una mentalidad positiva.

Una planta colocada en una habitación con lámparas de sal se ha demostrado científicamente que crece mucho mejor. Como resultado de la evaporación de la sal, los micro elementos necesarios para el correcto funcionamiento de nuestro cuerpo son emitidos al aire. Debido a su energía cálida y positiva, el cristal salino ha sido muy utilizado por infinidad de reconocidos terapéutas bio-energéticos.

La fabricación artesana, además, asegura una forma única para cada lámpara.